Meta acuerda pagar hasta 18.000 millones por juicio sobre menores en redes sociales
Meta ha llegado a un acuerdo con 52 fiscales generales de Estados Unidos para pagar hasta 18.000 millones de dólares y cerrar el juicio por la supuesta falta de protección de los menores en sus redes sociales. Como parte del pacto, la compañía implementará límites estrictos de tiempo, bloqueo nocturno automático y desactivación de métricas como los 'me gusta' para usuarios menores de edad, además de reforzar las herramientas de control parental.
La empresa tecnológica Meta ha alcanzado un acuerdo legal con 52 fiscales generales de Estados Unidos, representando a una amplia coalición de estados de diverso signo político, para poner fin a un juicio de alta perfil que la acusaba de negligencia en la protección de los menores de edad en sus plataformas, Instagram y Facebook. La resolución implica el pago de hasta 18.000 millones de dólares, una cifra histórica que supera con creces las sanciones anteriores impuestas a la compañía por escándalos de privacidad como el caso de Cambridge Analytica o las multas europeas por el Reglamento General de Protección de Datos. Este compromiso financiero no solo busca cerrar el litigio iniciado en agosto, donde se cuestionó el diseño adictivo de las aplicaciones y su impacto en la salud mental infantil, sino que también obliga a la implementación de cambios estructurales profundos en cómo operan sus servicios para los usuarios más jóvenes.
El acuerdo establece un cronograma de pago gradual distribuido a lo largo de diez años. La estructura financiera es compleja: el setenta por ciento de los fondos se destinará directamente a los estados participantes para financiar iniciativas de seguridad digital y bienestar infantil en internet. Sin embargo, una parte significativa de la sanción, equivalente a 5.300 millones de dólares, está condicionada a la adopción de medidas similares por parte de competidores clave como YouTube y TikTok. Esta cláusula busca crear un estándar de la industria que obligue a otras grandes tecnológicas a implementar salvaguardas equivalentes, evitando así una ventaja competitiva basada en la falta de regulación.
En cuanto a las modificaciones técnicas, Meta ha comprometido cambios predeterminados que afectarán a todos los menores de edad. Se implementará un límite estricto de uso diario de dos horas, acumulable entre Facebook e Instagram, el cual solo podrá ser superado mediante la autorización explícita de los padres. Además, las aplicaciones se bloquearán automáticamente durante la noche, desde la medianoche hasta las seis de la mañana, para garantizar periodos de descanso ininterrumpidos. Se activará también un modo escolar por defecto que silenciará las notificaciones entre las ocho y las quince horas, permitiendo únicamente mensajes directos y alertas de seguridad críticas.
La experiencia del usuario se verá alterada significativamente. Los menores recibirán recordatorios tras quince minutos de uso continuo y al superar los sesenta y noventa minutos acumulados. Se ofrecerá la opción de un feed no algorítmico en Instagram, eliminando las recomendaciones personalizadas que suelen prolongar el tiempo de permanencia. La reproducción automática de vídeos se desactivará por defecto. Asimismo, se ocultarán los contadores de 'me gusta' tanto en las publicaciones propias como en las ajenas, y se bloquearán los filtros de belleza extremos que distorsionan la imagen corporal.
Para asegurar la efectividad de estas medidas, Meta reforzará sus sistemas de detección de edad, incluso cuando los usuarios proporcionen datos falsos. Se notificará a los padres para que configuren las funciones de protección parental si aún no lo han hecho. Estos cambios representan una respuesta directa a las acusaciones de que el diseño adictivo de las plataformas causaba daño físico y mental a los menores, un daño que la empresa supuestamente conocía pero que ahora se ve obligada a mitigar mediante intervención técnica directa.
U.Jansen--BVZ