La princesa Mette-Marit de Noruega reaparece con una cánula nasal de oxígeno
La princesa Mette-Marit de Noruega, diagnosticada hace años de fibrosis pulmonar, reapareció este viernes con una cánula nasal de oxígeno conectada a un aparato sostenido por un empleado del palacio real.
La enfermedad pulmonar incurable que padece Mette-Marit, de 52 años, provoca molestias respiratorias y la ha obligado a estar de baja por enfermedad en varias ocasiones o a reducir su programa oficial. Según el Palacio Real, probablemente deberá someterse a un trasplante.
Este viernes la princesa asistió a una recepción de los atletas paralímpicos noruegos en Oslo, en la que estuvo acompañada de su esposo, el príncipe heredero Haakon, y de sus dos hijos, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus.
Durante los últimos meses la princesa ha vivido una situación complicada.
La publicación de una gran cantidad de documentos nuevos en Estados Unidos a finales de enero puso de manifiesto una correspondencia constante y, en ocasiones, de tono íntimo entre 2011 y 2014 entre la princesa y el delincuente sexual Jeffrey Epstein, fallecido en prisión en 2019.
A esto se suman los problemas judiciales de su hijo Marius Borg Høiby.
Nacido de una relación anterior, Høiby compareció a principios de año en un juicio por violaciones y violencia contra varias exparejas.
El joven reconoce algunos hechos, pero niega las acusaciones más graves, sobre todo las presuntas violaciones cometidas contra cuatro mujeres que no estaban en condiciones de oponerse.
En marzo la fiscalía solicitó una pena de siete años y siete meses de prisión para el joven, que no es formalmente miembro de la casa real noruega.
El caso contribuyó a empañar gravemente la imagen de la casa real de Noruega.
Según varias encuestas, la mayoría de noruegos está en contra de que Mette-Marit ascienda algún día al trono junto al príncipe heredero Haakon.
C.Seifert--BVZ