Reino Unido aprueba la controvertida explotación de un yacimiento de gas en el mar del Norte
El gobierno británico autorizó el miércoles la explotación del controvertido yacimiento gasístico Jackdaw en el mar del Norte, tras meses de incertidumbre y en plena subida de los precios de la energía por el conflicto en Oriente Medio.
Según el gobierno, la autorización para explotar Jackdaw, situado a unos 240 kilómetros al este de Aberdeen, en Escocia, debería aumentar la producción nacional de gas aproximadamente un 6% en su punto máximo.
Esto permitirá "reforzar nuestra seguridad energética, proteger cientos de puestos de trabajo y aportar unos 2.900 millones de libras (3.970 millones de dólares) a la economía británica", señaló el gobierno en un comunicado.
A una semana de presentar sus presupuestos, el gobierno, que trata de combatir el encarecimiento del coste de la vida, ha visto cómo la inflación se disparó el miércoles hasta el 3,5%, impulsada por el aumento de los precios de los carburantes.
El proyecto gasístico, cuya vida útil se estima en hasta 11 años, "protegerá cientos de puestos de trabajo y ayudará a mantener calientes millones de hogares este invierno", declaró el primer ministro laborista, Andy Burnham.
Según el gobierno, el gas producido podrá empezar a abastecer hogares y comercios "a finales de este mismo mes".
El asunto es extremadamente delicado desde el punto de vista político, ya que antes de llegar al poder en 2024, el Partido Laborista se había comprometido a no conceder nuevos permisos de perforación en el mar del Norte.
Sin embargo, estos compromisos permiten aprobar proyectos amparados por licencias ya existentes, como Jackdaw, autorizado por un gobierno conservador en 2022 y que posteriormente fue objeto de una larga batalla judicial.
La compañía noruega Equinor y la británica Shell han creado la empresa conjunta Adura, responsable de este yacimiento de gas, entre otras actividades.
El gobierno británico afirma que mantiene su objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050 y avanzar hacia las energías renovables, "pero incluso con nuestra ambiciosa trayectoria climática, seguiremos necesitando petróleo y gas para cubrir una parte de nuestras necesidades energéticas durante décadas".
"Por eso estamos adoptando un enfoque pragmático respecto al mar del Norte", señaló el primer ministro británico, Andy Burnham.
El gobierno también anunció la creación de un fondo para la transición ecológica dotado con 2.000 millones de libras (unos 2.668 millones de dólares), financiado con los ingresos procedentes de los hidrocarburos del mar del Norte.
Igualmente, el gobierno debe pronunciarse sobre Rosebank, un proyecto principalmente petrolero situado en el mar del Norte, al oeste de las islas Shetland, que ha seguido una trayectoria judicial y política similar a la de Jackdaw.
Rosebank es un yacimiento de mayor volumen que Jackdaw, pero su puesta en marcha llevaría más tiempo y el petróleo extraído no se incorporaría directamente al mercado británico.
M.Kuhn--BVZ