Reza Pahlavi, el expríncipe heredero que sueña con un cambio en Irán
Reza Pahlavi fue criado para convertirse en sah de Irán, pero ha vivido exiliado desde la revolución de 1979 que depuso a su padre. Ahora emergió como una figura de unidad en las protestas que sacuden la República Islámica.
El grito de "¡Pahlavi volverá!" se ha convertido en un mantra de las protestas, y el hombre de 65 años radicado en Estados Unidos envía frecuentes mensajes por video en redes sociales llamando a la población a manifestarse.
Incluso ofrece a los manifestantes consejos sobre estrategia y momentos adecuados para protestar.
El domingo en una entrevista con Fox News, Pahlavi afirmó estar "preparado para volver a Irán a la primera oportunidad".
No ha pisado Irán desde antes de la revolución que depuso a su padre, Mohamad Reza Pahlavi, poniendo fin a miles de años de mando imperial en el país.
Pahlavi ha demostrado tener "capacidad de hacer que los iraníes salgan a la calle", comentó Jason Brodsky, del grupo Unidos Contra Irán Nuclear.
"Ha habido consignas claramente pro-Pahlavi en las manifestaciones. ¿Significa que todos los iraníes que protestan quieren un retorno de la monarquía? No, pero hay una nostalgia por la era Pahlavi que ha estado creciendo desde hace un tiempo", agregó.
- "Parece buena persona" -
Reza Pahlavi se encontraba fuera de Irán durante la revolución. Abandonó el país en 1978 a los 17 años para entrenar como piloto militar en Estados Unidos.
Su padre murió en 1980 en Egipto. Su madre, de 87 años, vive.
Clement Therme, del Instituto Internacional de Estudios Iraníes, considera que Pahlavi no quedó marcado por los excesos del mando imperial debido a que salió del país en su adolescencia.
"Es un símbolo. Su nombre es muy conocido", señaló Therme, quien describió a Pahlavi como "la principal figura popular de oposición" dentro y fuera de Irán.
Pahlavi ha insistido en que no quiere ser coronado monarca de Irán, pero que está listo para encabezar una transición hacia un país libre y democrático.
Aún así Pahlavi es una figura que polariza, incluso entre la oposición iraní.
Ha condenado la represión que ha marcado la historia de la República Islámica, pero nunca criticó el mando autocrático de su padre, que se imponía con la temida policía secreta SAVAK.
Pahlavi ha defendido un Irán secular con mayores libertades sociales, especialmente para las mujeres, así como espacio para los partidarios de la República Islámica, pero su estilo comedido contrasta con el de algunos a su alrededor que abogan por castigar a sus adversarios.
"Pahlavi tiene muchos simpatizantes en Irán y su popularidad ha crecido los últimos días al perfilarse como el único líder opositor conocido a nivel nacional con algo parecido a un plan para enfrentar al régimen", comentó Arash Azizi, profesor de la Universidad de Yale.
"Pero sus seguidores son aún minoritarios en un país fuertemente dividido y una oposición fuertemente dividida", acotó.
Tampoco ha generado reconocimiento internacional como líder alternativo en Irán.
"Lo he visto y parece buena persona, pero no estoy seguro de que sea adecuado en este momento (reunirse con él) como presidente", declaró el presidente estadounidense, Donald Trump.
- "Galvanizar a una nación" -
Reza Pahlavi también ha enfrentado tragedias familiares, como en junio de 2001 cuando su hermana menor Leila fue hallada muerte en una habitación de hotel en Londres.
Una investigación determinó que había injerido una mezcla de medicamentos y cocaína.
En enero de 2011, su hermano menor Ali Reza se suicidó de un disparo en Boston, lo que según su familia se dio luego de "luchar por años por superar la tristeza" por la pérdida de su patria, su padre y su hermana.
"El final del régimen está cerca (...) este es nuestro momento Muro de Berlín", declaró a la AFP en junio durante una visita a París.
"Estoy asumiendo el liderazgo de esta transición. No creo que necesite un cargo para desempeñar ese papel. Lo importante es ser alguien capaz de galvanizar a una nación", expresó.
S.Friedrich--BVZ