Las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd suspenden sus envíos a Cuba por sanciones de EEUU
La naviera francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd suspendieron las entregas y los nuevos envíos de contenedores de mercancías a Cuba tras el decreto estadounidense del 1 de mayo que endurece las sanciones contra la isla.
"Al igual que otras compañías, a raíz del decreto presidencial estadounidense publicado el 1 de mayo, CMA CGM ha decidido suspender hasta nuevo aviso sus reservas con destino a Cuba y procedentes de la isla", indica la naviera francesa en un breve comunicado difundido el domingo por la noche en la prensa marítima especializada.
"Hapag-Lloyd ha suspendido temporalmente toda aceptación de nuevos pedidos con destino a Cuba o con salida de la isla", anuncia por su parte la naviera alemana en su página web, que también se refiere al decreto de Estados Unidos.
El 1 de mayo, el presidente Donald Trump firmó un decreto que endurece las sanciones contra Cuba, afirmando que la isla comunista, situada a 150 kilómetros de las costas de Florida, sigue representando "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos.
El texto prevé sanciones o congelaciones de activos contra toda persona declarada culpable de "violaciones graves de los derechos humanos" y amplía estas sanciones a los bancos y empresas extranjeras presentes en sectores clave de la economía cubana como la energía, la defensa, la minería o los servicios financieros.
El sector del transporte marítimo no se menciona explícitamente.
Pero, al utilizar instalaciones portuarias públicas gestionadas por el Ministerio de Defensa cubano para descargar sus barcos, las navieras alegan la necesidad de "adaptarse a la normativa" para "respetar las regulaciones estadounidenses que se aplican actualmente" y así evitar cualquier riesgo de sanciones indirectas.
Además del embargo estadounidense en vigor desde 1962, Washington, que ha expresado su deseo de ver un cambio de régimen en La Habana, le impuso a Cuba desde enero un bloqueo petrolero que ha sumido a la isla en una grave crisis de energía y desde entonces solo autorizó la llegada de un petrolero ruso.
Ya sacudida por una profunda crisis económica, la actividad de la isla de 9,6 millones de habitantes está prácticamente paralizada desde finales de enero.
A.Wolf--BVZ