"La vida es una locura": Argentina y España descuentan horas para la gran final
"La vida es una locura", resumió Lionel Messi cuando le preguntaron el viernes por la icónica foto bañando a un bebé llamado Lamine Yamal al que se enfrentará dos décadas después el domingo en la apoteósica final del Mundial entre Argentina y España.
Sucedió en Manhattan, en un acto con más aroma americano que futbolero como previa del cierre de la gran competición que mide a la campeona mundial y sudamericana frente a la europea.
Como prestigiosos testigos; Novak Djokovic, Tom Brady y Kevin Durant. Además de Messi, su seleccionador Lionel Scaloni y el arquero Dibu Martínez; Luis de la Fuente y el capitán Rodri por el lado español.
Con esta ensalada de personalidades, toda la expectación estaba en las palabras de Messi, imperial en el Mundial a sus 39 años, sobre su heredero en el Barcelona Lamine Yamal, recién cumplidos los 19, al que ungió sin saberlo siendo un bebé.
"Que después de aquella foto estemos los dos disputando la Copa del Mundo es tremendo", dijo sobre el fenómeno español, deseándole que "el domingo no tenga su mejor versión aunque es difícil".
En el corazón de Nueva York, una marea argentina ganará el partido en la grada el domingo (19h00 GMT) en un MetLife Stadium que llenará sus 80.000 localidades a precio de oro.
"¡Somos locales otra vez!", cantan en todas partes los hinchas de la Albiceleste, mientras agitan banderas con las caras de Messi y Diego Maradona.
- ¿Hay alguien nervioso? -
No se deja impresionar a sus 65 años el seleccionador español Luis de la Fuente, dispuesto a "disfrutar" de una final inverosímil en su modesta carrera de técnico hasta hace un par de años.
"Estoy bastante nervioso porque volvemos (al hotel) en helicóptero, eso me pone realmente nervioso", señaló sobre la incursión hecha en Manhattan para una rueda de prensa ante más de 300 periodistas.
"Tenemos que tener más ganas de ganar que miedo a perder", añadió minutos antes su capitán Rodri, desvelando a la prensa una arenga que dio a sus compañeros antes de batir a Francia (2-0) en semifinales.
Por el lado argentino, el arquero Dibu Martínez no bajó el nivel y subrayó que no le "pesa la presión", cuando le preguntaron por su parada milagrosa al delantero francés Kolo Muani, en el minuto 120+3 de la final de hace tres años y medio en Catar.
"De España me preocupa todo", sintetizó Scaloni.
Gran preocupación esta semana, el humo de los incendios forestales en Canadá que había teñido de gris el estado de Nueva Jersey y la ciudad de Nueva York ha dado una tregua con un cielo cada vez más azul y una calidad del aire en mejoría.
- Magra consolación -
Y como aperitivo de la final, el partido que nadie quiere jugar, un duelo por el tercer puesto en Miami este sábado (21h00 GMT) entre las desconsoladas Francia e Inglaterra.
"No tenemos el partido que queríamos, pero hay un deber cuando uno lleva esta camiseta", dijo el seleccionador galo Didier Deschamps, que se despide tras 14 años al frente de los Bleus.
Frustrado tras la derrota contra España, Kylian Mbappé aún puede conquistar la Bota de Oro del Mundial frente a Messi.
Con ocho goles cada uno, el astro argentino supera de momento al francés, su antiguo compañero en el PSG, por haber dado un mayor número de asistencias, cuatro contra tres.
La dupla de oro inglesa, Harry Kane y Jude Bellingham, que llevan seis goles y una asistencia cada uno, aún podrían alzarse con el premio de máximo goleador, pero necesitan un triplete que al menos por unas horas les devuelva la sonrisa.
W.Hofmann--BVZ