Berliner Volks-Zeitung - Luce: La genial transición eléctrica de Ferrari

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Luce: La genial transición eléctrica de Ferrari
Luce: La genial transición eléctrica de Ferrari

Luce: La genial transición eléctrica de Ferrari

Roma se convierte en el escenario de un hito que difícilmente podría ser más importante para Ferrari: el 25 de mayo de 2026, el fabricante presentará al público su primer Ferrari de serie totalmente eléctrico. El nombre del modelo ya está decidido: «Luce», que significa «luz» en italiano. Y es todo un programa: no como una ruptura con la tradición, sino como un punto de partida deliberado hacia un futuro en el que se unen el rendimiento, la emoción y la electrificación. Ferrari no solo habla de un nuevo tipo de propulsión, sino de una nueva etapa en la identidad de la marca.

Tres fases hasta el estreno mundial y un suspense deliberadamente construido
Ferrari no ha concebido la presentación del Luce como un clásico «levantamiento de telón», sino como una revelación en varias etapas. Tras la temprana visualización técnica de los componentes centrales, a principios de 2026 siguió la siguiente etapa, fuertemente impulsada por el diseño: se mostraron por adelantado el nombre y el interior, sin revelar el exterior completo. Esta dramaturgia no es casual. Indica que Ferrari no quiere que el Luce se entienda como un mero «modelo eléctrico», sino como el inicio de un segmento independiente dentro de su propia gama de modelos, con carácter propio, lenguaje de diseño propio y un mensaje claro: la electrificación no es aquí un fin en sí mismo, sino una herramienta para nuevas posibilidades.

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Lo que se sabe hasta ahora: potencia por encima de los 1000 CV y aptitud para el uso diario como objetivo.
Aunque Ferrari suele ser reservada con los datos definitivos, ya se conocen varios aspectos técnicos clave que definen claramente las pretensiones del Luce. Se habla de más de 1000 CV de potencia máxima (dependiendo del modo de funcionamiento), combinados con una aceleración propia de los superdeportivos: se considera un valor de referencia de 0 a 100 km/h en unos 2,5 segundos. A esto se suma una autonomía WLTP de unos 530 kilómetros, un valor que demuestra claramente que Ferrari no solo posiciona el Luce como un «show car» para distancias cortas, sino como un vehículo de alto rendimiento con una autonomía considerable.

Una arquitectura de alto voltaje garantiza el rendimiento de carga: se habla de una carga rápida de hasta 350 kW, un nivel que sitúa al Luce en la primera fila de los coches eléctricos modernos de alto rendimiento. Por lo tanto, la atención no solo se centra en los valores máximos en la pista de carreras, sino también en un aspecto que es cada vez más decisivo para los clientes exigentes: el tiempo. Quienes recorren largas distancias no solo esperan autonomía, sino también tiempos de carga cortos, y es precisamente aquí donde Ferrari quiere estar a la altura de los mejores.

Cuatro motores eléctricos, nueva lógica de dinámica de conducción y la precisión típica de Ferrari
Técnicamente, hay muchos indicios de que Ferrari apuesta por una configuración de cuatro motores en el Luce, es decir, un motor eléctrico por rueda. Esto es mucho más que una «tracción total» en el sentido clásico: permite una distribución extremadamente precisa del par (torque vectoring), nuevas estrategias de estabilidad y una dinámica de conducción que ya no está ligada a los acoplamientos mecánicos. Además, se mencionan sistemas modernos como la dirección del eje trasero y un concepto de chasis muy sofisticado, que debería ser capaz de controlar de forma muy activa los movimientos de la carrocería.

El objetivo es claro: Ferrari quiere evitar que el «eléctrico» se perciba como pesado e inerte. En su lugar, el Luce debe ofrecer lo que los aficionados asocian desde hace décadas con el nombre: respuesta inmediata, precisión milimétrica y un equilibrio que no solo convence a altas velocidades, sino ya desde el primer ángulo de giro.

El sonido: no un escenario teatral, sino una firma «auténtica»
Uno de los temas más emotivos en torno a los coches deportivos eléctricos es el sonido. Ferrari parece haber tomado una dirección clara en este sentido: en lugar de una «simulación artificial del motor de combustión», se utilizará un sistema que aprovecha y amplifica las vibraciones reales del tren de transmisión. La idea: el Luce no debe fingir que tiene cilindros, sino que debe ser reconocible como un Ferrari eléctrico, pero conservando la identidad acústica típica de la marca. Se trata de un delicado equilibrio, ya que en Ferrari el sonido no es una decoración, sino parte de la conexión con el conductor. Precisamente por eso, esta solución parece un intento de anteponer la autenticidad a los efectos.

Un interior como un manifiesto: retro, táctil, conscientemente en contra de la tendencia táctil
Incluso antes de que se muestre completamente el exterior, está claro: el interior es toda una declaración de intenciones. En lugar de enormes pantallas, predomina un enfoque que apuesta por el manejo táctil, con botones, interruptores e instrumentos clásicos que recuerdan conscientemente a la lógica mecánica. Este «retro con un toque de alta tecnología» ya polariza la opinión pública, pero eso es precisamente lo que lo hace tan típico de Ferrari: no gusta a todo el mundo, pero es claramente reconocible.

La filosofía central es que un coche deportivo no tiene por qué funcionar como un smartphone. Muchas funciones deben poder manejarse a ciegas, sin tener que navegar por menús complejos. Esto se complementa con una configuración de pantalla digital que, aparentemente, no pretende ser «más grande», sino más clara y enfocada. El volante también sigue esta línea: una estética de tres radios que combina el aspecto histórico con la ergonomía moderna.
 
También es interesante que el diseñador responsable haya admitido públicamente estar «nervioso» ante la magnitud del proyecto, una señal poco habitual de lo grande que es la presión para dar con el tono adecuado.

Colaboración en el diseño con LoveFrom: Maranello se une a Silicon Valley sin perder la esencia de Ferrari
Otro aspecto muy destacable es la colaboración en el diseño: el interior del Luce no se ha desarrollado exclusivamente en el clásico universo de diseño de Ferrari, sino en colaboración con LoveFrom, el colectivo creativo de Jony Ive y Marc Newson. De este modo, Ferrari incorpora deliberadamente perspectivas externas, no para «alienar» la marca, sino para integrar una nueva lógica de producto: reducción, claridad, diseño interactivo. Al mismo tiempo, el Luce debe seguir siendo claramente reconocible como un Ferrari. Ahí radica precisamente el reto: minimalismo sin arbitrariedad estéril; innovación sin romper con la tradición.

Carrocería y concepto: cuatro puertas, nuevas proporciones y un segmento que Ferrari aún no tenía
Ferrari mantiene hasta ahora el suspense en cuanto al aspecto exterior. Sin embargo, lo que se da por seguro es que el Luce será un cuatro puertas. Los prototipos y la clasificación actual apuntan a una carrocería más cercana a un crossover/GT que a un clásico biplaza plano, sin que Ferrari tenga que recurrir al término «SUV». El Luce no solo será «el primer Ferrari eléctrico», sino también un vehículo que cubrirá nuevos perfiles de uso: más cotidiano, más espacioso, más versátil, pero con el rendimiento típico de Ferrari.

Precio y posicionamiento: Límite del lujo y deliberadamente exclusivo
Aún no se han dado a conocer los precios oficiales. Sin embargo, en el sector se barajan cifras en torno al medio millón de euros, dependiendo del equipamiento y la personalización. Y es precisamente aquí donde Ferrari parece querer incidir: el Luce no se definirá por su volumen, sino por su exclusividad, personalización y autonomía técnica. Especialmente importante: Ferrari ha dejado claro que no se «presionará» a los clientes, especialmente a los coleccionistas, para que compren modelos eléctricos con el fin de seguir teniendo acceso a ediciones especiales. Se trata de una señal tranquilizadora para una clientela que no solo conduce por tradición, sino que también la considera una inversión.

Significado para Ferrari: Eléctrico, pero no uniforme
El Luce también representa un mensaje estratégico: Ferrari sigue apostando por una estrategia multienergética. La electricidad es un nuevo capítulo, pero no el único. Esto deja espacio para diferentes propulsiones y para la posibilidad de generar emoción de múltiples maneras. El Luce es, en este panorama, el que abre la puerta: tiene que demostrar que la esencia de Ferrari no depende del motor de combustión, sino de la sensación de conducción, la respuesta, la integridad del diseño y el carácter.

El 25 de mayo de 2026 como momento de la verdad, y lo que vendrá después
El 25 de mayo de 2026 se presentará oficialmente el Luce en Roma. Poco después, según se ha anunciado, se podrán realizar pedidos. A más tardar entonces se decidirá si el enfoque de Ferrari tiene éxito: un coche eléctrico que no intenta parecer «como antes», sino «como un Ferrari, solo que eléctrico». Si el Luce cumple esta promesa, comenzará realmente una nueva era: no como un alejamiento del pasado, sino como una redefinición de lo que constituye la esencia de un Ferrari.