Australia declara el estado de desastre por los incendios forestales
Las autoridades de Australia declararon el sábado el estado de desastre después de que los incendios forestales que azotan el sureste del país destruyeran viviendas y arrasaran vastas extensiones de bosque.
Una ola de calor con temperaturas que superaron los 40°C ha afectado esta semana al estado de Victoria, con vientos cálidos que avivaron algunos de los fuegos más peligrosos desde el denominado "Verano Negro" en 2019.
Uno de los incendios recientes más destructivos ya calcinó casi 150.000 hectáreas cerca de Longwood, una región cubierta de bosques nativos.
La primera ministra de Victoria, Jacinta Allan, declaró este sábado el estado de desastre, que otorga a los bomberos poderes de emergencia para forzar las evacuaciones.
"Se trata de una sola cosa: proteger las vidas de los habitantes", afirmó. "Y esto envía un mensaje claro: si te han dicho que te vayas, vete".
Allan detalló posteriormente que tres personas desaparecidas en una de las zonas más afectadas del estado fueron halladas por los rescatistas.
El comisionado de Gestión de Emergencias, Tim Wiebusch, dijo que al menos 130 estructuras fueron destruidas por el fuego en todo el estado, incluidas casas, cobertizos y otros edificios.
"Hemos visto cómo gran parte del ganado, las tierras de cultivo y los viñedos también se han visto afectados o destruidos", explicó a periodistas.
Añadió que, a pesar de que las condiciones mejoraron este sábado, aún seguían activos diez incendios de tamaño considerable.
"Es importante destacar que muchos de estos grandes incendios seguirán ardiendo durante días, si no semanas. Esperamos más fuegos hoy como consecuencia de los rayos que cayeron durante la tarde de ayer y la noche", añadió.
Los peores fuegos se han limitado a zonas rurales poco pobladas, donde las localidades apenas superan unos cientos de habitantes.
Fotos tomadas esta semana mostraban el cielo nocturno teñido de naranja mientras las llamas cerca de Longwood arrasaban el bosque.
"Había brasas cayendo por todas partes. Era aterrador", relató el ganadero Scott Purcell a la cadena australiana ABC.
O.Pohl--BVZ