El rey de Países Bajos, "afectado" por el pasado colonialista y esclavista de la monarquía
El rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos se declaró el viernes "afectado" por un estudio que concluye que la familia real neerlandesa, los Orange, apoyó durante siglos el colonialismo y la esclavitud, aunque ejercía una influencia limitada en las decisiones políticas.
El monarca calificó las conclusiones de "explícitas e impactantes" al recibir los cinco tomos del estudio en la Universidad de Leiden (oeste), encargado por él en 2022, que concluyó que durante cientos de años la casa reinante de Orange consideró el colonialismo como un beneficio legítimo para los Países Bajos.
El informe señaló que la familia real neerlandesa obtuvo una suma equivalente a 500 millones de euros (565 millones de dólares) gracias a sus vínculos con la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales y las colonias del país.
El monarca, de 59 años, remarcó la falta de un "liderazgo a contracorriente" frente al colonialismo, por parte de sus antepasados.
La esclavitud contribuyó a financiar una "Edad de Oro" neerlandesa impulsada por el comercio marítimo en los siglos XVI y XVII.
El imperio neerlandés se extendió por lo que hoy son Indonesia, Surinam y varias islas del Caribe.
"Es una conclusión dolorosa y confrontativa. Una conclusión que me afecta, aunque me separen tres generaciones", declaró Guillermo Alejandro, quien en 2023 pidió disculpas por la falta de acción de sus antepasados contra la esclavitud.
Dijo que el estudio era solo la última etapa en el reconocimiento, por parte de la familia, de su pasado, y añadió que estaba decidido a seguir trabajando por la "sanación" y la "reconciliación".
El presidente de la comisión, el historiador Gert Oostindie, afirmó que la familia real brindó un apoyo "activo y sin escrúpulos" al sistema colonial, incluida la esclavitud.
Pero los investigadores indicaron que la familia solo en contadas ocasiones desempeñó un papel clave en la formulación de la política colonial.
La Casa de Orange contribuyó principalmente a legitimar simbólicamente el imperio colonial neerlandés ante la opinión pública, señalaron.
L.Becker--BVZ