Berliner Volks-Zeitung - El tren a ninguna parte, un símbolo del esfuerzo de Corea del Sur para aproximarse al Norte

Berlin -

EN LAS NOTICIAS

El tren a ninguna parte, un símbolo del esfuerzo de Corea del Sur para aproximarse al Norte
El tren a ninguna parte, un símbolo del esfuerzo de Corea del Sur para aproximarse al Norte / Foto: GREG BAKER - AFP

El tren a ninguna parte, un símbolo del esfuerzo de Corea del Sur para aproximarse al Norte

Cerca de la fortificada frontera que divide la península coreana, la estación abandonada de Woljeong-ri es vista como un símbolo de las esperanzas de Corea del Sur de reconciliarse con el Norte.

Tamaño del texto:

Sin embargo, los planes para reconectar la terminal más septentrional de Corea del Sur con la red ferroviaria llegan en un momento incómodo, ya que Corea del Norte hace caso omiso a los gestos de aproximación, al tiempo que Washington persigue sus propias conversaciones con Pyongyang.

Unos pocos días turbulentos han servido para generar dudas sobre el papel de Corea del Sur en cualquier impulso diplomático, a pesar de la línea conciliadora del presidente Lee Jae Myung hacia el Norte desde que llegó al poder el año pasado.

El presidente estadounidense, Donald Trump, redujo abruptamente esta semana maniobras militares anuales conjuntas con Seúl, al calificarlas de "inadecuadas y hostiles" hacia el Norte.

También reprendió a Corea del Sur por no ayudarle en su guerra contra Irán y dijo que se reuniría con el líder norcoreano Kim Jong Un este año.

Corea del Norte lanzó entonces el jueves unos 10 misiles balísticos de corto alcance, mientras la poderosa hermana de Kim se burlaba de la relación de "amo y sirviente" entre Washington y Seúl.

Estos acontecimientos han eclipsado la política de acercamiento del gobierno de Lee, incluido el proyecto de la estación de Woljeong-ri, destinado a una "eventual" reconciliación.

La terminal de trenes, originalmente ubicada dentro de la actual zona desmilitarizada (DMZ), se encontraba antiguamente en una línea que conectaba Seúl con Wonsan, pero fue destruida durante la Guerra de Corea (1950-1953).

Se reconstruyó en su emplazamiento actual, en la ciudad fronteriza de Cheorwon, en 1988, aunque el antiguo punto final de la línea —Wonsan— se encuentra en Corea del Norte.

Las obras comenzaron en 2015, pero se paralizaron apenas un año después tras la cuarta prueba nuclear de Corea del Norte.

Este relanzamiento inspira más escepticismo que esperanza a algunos en Cheorwon.

"Da la impresión de que siguen intentando reconciliarse con Corea del Norte (a través del proyecto ferroviario), pero desde nuestro punto de vista no es realmente práctico", dijo el residente local Moon Jae-yong, de 70 años.

- Un solitario impulso por la paz -

El programa de reconciliación de Corea del Sur pretende, en última instancia, restablecer los enlaces ferroviarios, como el de Woljeong-ri, con el Norte.

El presidente Lee ha dicho que está dispuesto a mantener conversaciones con Pyongyang sin condiciones previas, incluso sobre poner fin formalmente a la Guerra de Corea, que concluyó no con un tratado de paz sino con un armisticio.

Trump considera reactivar la diplomacia para apuntarse un triunfo de política exterior antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, con muchos votantes desencantados por su intervención en Oriente Medio.

Este escenario ha dejado a Seúl al margen, aunque Lee expresa su respeto por la decisión de Trump y promete "hacer todo lo posible" para apoyar sus esfuerzos de pacificación.

Corea del Sur "teme quedar relegada. China, Rusia y ahora Estados Unidos están todos implicados con Pyongyang de distintas maneras, mientras que Seúl no lo está", dijo a la AFP Vladimir Tikhonov, profesor de Estudios Coreanos en la Universidad de Oslo.

Por eso, añadió, "Seúl está desesperada por conseguir algún tipo de apertura con Corea del Norte". "Pero, hasta ahora, puede hacer muy poco".

- ¿Un sueño imposible? -

Esto deja el proyecto ferroviario como símbolo del solitario impulso de Corea del Sur por la paz.

A lo largo de la línea en desuso desde Woljeong-ri hacia la estación de Baengmagoji al sur —el tramo que se pretende restaurar en el marco del proyecto de paz— la vegetación invade lados de las vías.

"El caballo de hierro quiere correr", se lee en un cartel, junto a una frase en inglés: "We want to be back on track" ("Queremos retomar el camino" en español).

Preparar la infraestructura en el Sur ahora podría ahorrar tiempo si los enlaces intercoreanos acaban restableciéndose, señaló Lim Eul-chul, profesor en la Universidad de Kyungnam.

"En términos reales, es prácticamente imposible en las circunstancias actuales, y todo el mundo lo sabe", dijo a la AFP.

El proyecto también pretende fomentar el turismo a lo largo de la frontera, donde los residentes deben enfrentar frecuentes riesgos para su seguridad.

Pyongyang envió globos llenos de basura y emitió perturbadores ruidos al otro lado de la frontera durante el gobierno del predecesor de línea dura de Lee, Yoon Suk Yeol.

Kim Sun-hee, de 70 años, los describió como "si rasparan cemento, o incluso ruidos fantasmales. Era realmente aterrador".

H.Meyer--BVZ