Keiko Fujimori plantea una "reconciliación" tras una década de inestabilidad política en Perú
La derechista Keiko Fujimori planteó este miércoles una "reconciliación" entre las fuerzas políticas de Perú para dejar atrás una década de inestabilidad, en un acto para su acreditación como presidenta electa.
La administradora de 51 años venció en la segunda vuelta por un estrecho margen al izquierdista Roberto Sánchez. Asumirá el poder el próximo 28 de julio.
Perú ha tenido ocho presidentes diferentes desde 2016. Varios de ellos fueron destituidos por el Congreso, donde el fujimorismo es una fuerza importante, o renunciaron antes de correr la misma suerte.
"Pensar distinto no nos hace enemigos. La reconciliación nacional no significa olvidar nuestras diferencias: significa aprender a construir sobre aquello que nos une", dijo la política en su discurso tras recibir sus credenciales del cargo en el Teatro Nacional de Lima.
"Ningún gobierno puede sacar adelante al Perú si continúa alimentando la división", agregó Fujimori, y convocó a trabajar juntos a fuerzas políticas, instituciones estatales, gremios y a la academia.
Su victoria marca el regreso del fujimorismo al poder, un cuarto de siglo después de la caída de su padre, el exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), cuyo legado divide profundamente a los peruanos.
Por la tarde, su rival Roberto Sánchez rechazó una posible reconciliación, pues responsabiliza a la bancada parlamentaria fujimorista y a otras de blindar a la expresidenta Dina Boluarte (2022-2025) de acusaciones por decenas de muertes de manifestantes en protestas.
"¿Cómo vamos a ir a besarle la mano? (...) Lo primero que debería hacer la señora Fujimori es arrodillarse y pedir perdón", señaló Sánchez este miércoles ante sus seguidores, en su sede política en Lima.
La líder de Fuerza Popular tiene como primeros desafíos "asegurar la gobernabilidad", ya que no tiene mayoría en el Congreso, y "cumplir las promesas de campaña (de) 'poner orden' en temas de criminalidad", dijo a la AFP el politólogo Eduardo Dargent.
"No le creemos nada a la Fujimori porque siempre miente. No reconocemos su gobierno", dijo a la AFP Silvia Quintana, una partidaria de Sánchez de 55 años.
Pero Fernando Cumana, un técnico de televisores, confía en ella. "Vamos a salir adelante", comenta.
A.Huber--BVZ