Venezuela pedirá al comisionado de DDHH de la ONU verificar excarcelaciones, entre denuncias opositoras de lentitud
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, pedirá al alto comisionado para los Derechos Humanos de la ONU que verifique la excarcelación de 626 presos llevadas a cabo por su gobierno, en medio de denuncias de familiares y oenegés por la lentitud del proceso de liberación.
Rodríguez gobierna de forma temporal tras la caída de Nicolás Maduro, de quien era su vicepresidenta, en una incursión militar estadounidense el 3 de enero. Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan un juicio en Nueva York por narcotráfico.
Desde entonces, Rodríguez dio un giro a la relación con Washington con acuerdos petroleros y se comprometió a liberar presos políticos.
"Ya basta de mentira", exclamó Rodríguez, quien anunció el viernes 626 excarcelaciones en el país. El gobierno ofrece un total desde diciembre que contrasta con reportes de oenegés.
Foro Penal, defensora de detenidos por razones políticas, contabiliza 269 desde en el mismo periodo. Más de 700 personas siguen detenidas por motivos políticos, según Foro Penal.
Los familiares, en tanto, denuncian un proceso lento desde el 8 de enero, cuando se produjo el anuncio oficial de un "número importante" de liberaciones. Decenas de ellos se agolpan a las afueras de las prisiones en el país para ver a sus allegados salir de los calabozos.
El lunes "tendré una llamada telefónica con el alto comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Volker Türk," y "le voy a pedir que a través de su oficina se verifiquen las listas de excarcelados en Venezuela", dijo Rodríguez, quien evita llamarlos presos políticos.
Las relaciones entre el gobierno venezolano y el alto comisionado han sido conflictivas desde hace años. La ONU ha denunciado violaciones de los derechos humanos en el país, acusaciones que el gobierno rechaza.
- "Esperando justicia"-
"¡Que los liberen!", pidió el viernes Milagros López, hermana de Juan Iriarte, frente a la temida cárcel del Helicoide, sede del servicio de inteligencia (Sebin), en el centro de Caracas.
Su hermano lleva 19 meses detenido y pasó 15 de ellos en el Helicoide, antes de ser trasladado a otra prisión.
Una treintena de familiares de presos políticos pierden la paciencia frente a esta prisión, que oenegés denuncian como un centro de torturas, y este viernes exigieron su libertad.
Adriana Abreu, de 30 años, luce una camiseta con la imagen de su esposo Guillermo López, jefe de campaña del partido de la opositora María Corina Machado en el estado de Trujillo (oeste), detenido desde hace dos años.
Con voz temblorosa explicó que debe recorrer 16 horas en autobús para llegar a Caracas. "Lamentablemente, Guillermo se ha perdido la vida de nuestro hijo, que apenas tiene cuatro años. Al principio le decíamos que su papá estaba en una misión secreta", contó entre lágrimas.
Yarelis Salas murió "esperando justicia" por su hijo Kevin Orozco, preso político, denunció el viernes la oenegé Justicia, Encuentro y Perdón.
El fallecimiento se produjo "tras una vigilia marcada por la angustia, el cansancio y la esperanza de una buena noticia que nunca llegó", escribió la organización en X.
- "Injusto" -
En el centro de Caracas, miles de seguidores de Maduro marcharon por su liberación, en una nueva movilización de las que se producen casi a diario desde la captura del derrocado mandatario.
Este viernes 23 de enero salieron en conmemoración de la caída de la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez en 1958 y con el reclamo persistente de ver libres a Maduro y su esposa.
"Los queremos de vuelta", se leía en una pancarta gigante desplegada cerca de la Plaza O'Leary, en el corazón de Caracas, donde se instaló una tarima y confluían varios cientos de manifestantes, muchos con paraguas y ponchos por la lluvia.
Al son de la música llanera, característica de las manifestaciones del chavismo, Marlene Blanco acudió para celebrar un "aniversario más del derrocamiento de Pérez Jiménez" y pedir al tiempo la libertad de Maduro y Flores.
Su captura "fue algo ilegal, algo injusto", se queja la contadora de 65 años.
"Nuestro mayor triunfo en estos días será traer de vuelta al presidente Maduro y a Cilia", dijo a la televisión estatal el poderoso ministro del Interior, Diosdado Cabello, rodeado de manifestantes.
Janeth Estancio aguarda ese momento con esperanza. "El día que nos los devuelvan será una gran fiesta nacional", avizora esta trabajadora de la alcaldía de Caracas de 57 años.
Cabello ratificó en la marcha que Rodríguez "tiene todo el apoyo del partido" de gobierno "para seguir avanzando".
D.Lang--BVZ