Berliner Volks-Zeitung - Donald Trump y su estilo "dictador chic" en la ciudad de Washington

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Donald Trump y su estilo "dictador chic" en la ciudad de Washington
Donald Trump y su estilo "dictador chic" en la ciudad de Washington / Foto: Drew ANGERER - AFP

Donald Trump y su estilo "dictador chic" en la ciudad de Washington

Desde una Casa Blanca bañada en oro hasta una grandiosa remodelación de la capital, Washington, Donald Trump quiere dejar una huella arquitectónica como ningún otro presidente estadounidense lo ha intentado en décadas.

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"Soy bueno construyendo cosas", declaró el magnate inmobiliario a principios de mes al anunciar quizás el proyecto más grande de todos: un enorme salón de baile de 200 millones de dólares en la mansión ejecutiva de Estados Unidos.

Trump amasó su fortuna desarrollando deslumbrantes hoteles y casinos que llevan su nombre.

Sus críticos afirman que el estilo que el mandatario republicano le ha dado a la Casa Blanca en su segunda presidencia tiene el mismo aire ostentoso.

Partes de ella ahora se asemejan a su resort de Mar-a-Lago, en el estado de Florida, en particular el recién pavimentado jardín de rosas, con sus mesas de picnic y sombrillas amarillas y blancas.

Durante el primer mandato de Trump, el escritor británico Peter York tildó al estilo del presidente de "dictator chic", comparándolo con el de autócratas extranjeros.

Pero Trump también ha revelado recientemente tener una gran visión para toda la capital estadounidense.

El jueves firmó una orden ejecutiva declarando que la "arquitectura clásica" es el estilo preferido para todos los edificios federales en Washington, y exigió que se le notifique sobre planes "brutalistas o deconstructivistas".

Y ha vinculado explícitamente su deseo de "embellecer" Washington con su reciente ofensiva contra la delincuencia, que lo ha llevado a desplegar tropas en la ciudad gobernada por los demócratas, algunas de las cuales han terminado recogiendo basura.

"Eso es lo que (Trump) hace. Pone su nombre en biblias y casinos (...). Excepto que ahora está jugando con vidas, con la reputación de Estados Unidos y con un legado democrático", declaró a la AFP Peter Loge, director de la Escuela de Medios de Comunicación de la Universidad George Washington.

- Ostentación -

Trump está lejos de ser el primer presidente en realizar renovaciones importantes en la Casa Blanca en sus 225 años de historia.

Franklin Roosevelt supervisó la construcción del actual Despacho Oval en 1934, Harry Truman dirigió una importante reforma que finalizó en 1951 y John F. Kennedy creó el moderno Jardín de Rosas en 1961.

La Asociación Histórica de la Casa Blanca contextualizó los cambios de Trump, afirmando que el edificio es un "símbolo viviente de la democracia estadounidense, que evoluciona a la vez que perdura como monumento nacional".

El máximo responsable del organismo, Stewart McLaurin, sostuvo en un ensayo publicado en junio que a lo largo de la historia las renovaciones habían suscitado críticas de los medios de comunicación y del Congreso por "los costos, la integridad histórica y la oportunidad".

"Sin embargo, muchas de estas modificaciones se han convertido en parte integral de la identidad de la Casa Blanca, y nos resulta difícil imaginar el edificio actual sin estas evoluciones y ampliaciones", escribió.

Los cambios introducidos por de Trump son, de todas maneras, los de mayor alcance en casi un siglo.

Poco después de su regreso a la presidencia, en enero, comenzó a decorar las paredes del Despacho Oval con adornos dorados que algunos líderes extranjeros han elogiado.

Luego ordenó convertir el famoso césped del Jardín de Rosas en un patio. Dijo que lo hizo porque los zapatos de tacón alto de las mujeres se hundían en el pasto.

Una vez terminada esa reforma, instaló un sistema de sonido. Reporteros de AFP han podido escuchar regularmente la música de su lista de reproducción personal a todo volumen desde el patio.

También instaló dos enormes banderas estadounidenses en los jardines de la Casa Blanca y un espejo gigante en la columnata del Ala Oeste, en el que se puede ver a sí mismo al salir del Palacio Oval.

- "Un rostro grande y hermoso" -

El magnate asegura que está financiando personalmente esas mejoras, pero sus planes más ambiciosos necesitarán ayuda externa.

La Casa Blanca refirió que el nuevo salón de baile planeado para el Ala Este para el final de su mandato en enero de 2029 será financiado por Trump "y otros donantes patriotas".

El presidente, por su parte, afirma que espera que el Congreso acepte financiar los 2.000 millones de dólares de su gran plan para embellecer Washington, que abarca desde una renovación del mármol del Centro Kennedy para las Artes Escénicas hasta la reparación de barreras viales rotas y nuevas capas de asfalto.

Pero los planes de Trump para Washington comprenden igualmente una ofensiva de la Guardia Nacional, que ha amenazado con extenderse a otras ciudades.

El presidente ha afirmado en varias oportunidades, refiriéndose al despliegue de tropas, que los estadounidenses "quizás quisieran un dictador", aunque rechaza los dichos de sus oponentes de él que actúa como tal.

El rostro del presidente se alza imponente sobre las calles de Washington desde enormes carteles que decoran las sedes de los departamentos de Trabajo y Agricultura.

"Señor presidente, lo invito a ver su hermoso rostro en una pancarta frente al Departamento de Trabajo", lo halagó la secretaria de Trabajo, Lori Chavez-DeRemer, el martes en una reunión de gabinete.

D.Hahn--BVZ