Brasil anuncia acuerdo con EEUU para combatir crimen organizado
Brasil anunció este viernes un acuerdo con Estados Unidos para intensificar el intercambio de información en el combate al tráfico de armas y drogas a manos del crimen organizado, en momentos en que Washington incrementa esa lucha en el continente.
El ministro brasileño de Finanzas, Dario Durigan, dijo que la acción es el "primer paso relevante" en la cooperación bilateral contra las organizaciones criminales después de una reunión entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump en octubre pasado.
El acuerdo se da en medio de un debate sobre la posibilidad de que Estados Unidos designe a dos poderosas facciones criminales brasileñas, Comando Vermelho y Primeiro Comando da Capital (PCC), como grupos terroristas, una denominación rechazada por el gobierno de Lula.
Bajo la nueva cooperación, autoridades aduaneras de ambos países intercambiarán información para identificar posibles armas y drogas en los containers que viajan de Estados Unidos a Brasil.
En los últimos 12 meses, Brasil decomisó más de media tonelada de armamento proveniente de Estados Unidos, dijo en rueda de prensa Robinson Sakiyama, secretario de la agencia brasileña aduanera. Recuperó además más de una tonelada de drogas especialmente sintéticas y hachís- en los primeros tres meses del año.
Durigan presentó el nuevo acuerdo tras reunirse con funcionarios de la embajada estadounidense en Brasilia.
El ministro señaló por su parte que la eventual clasificación de las facciones criminales como terroristas por parte de Estados Unidos no fue mencionada en el encuentro.
Sakiyama dijo que la delegación brasileña expresó a su par estadounidense que la cooperación debe darse "respetando la soberanía de los dos países".
Trump y sus aliados en América Latina abrieron el mes pasado una nueva etapa de cooperación regional con la iniciativa "Escudo de las Américas", centrada en la lucha contra el crimen organizado, la inmigración ilegal y la injerencia en el continente de países ajenos a él.
En el lanzamiento estuvo ausente Lula, al igual que otros presidentes progresistas como los de México, Colombia y Uruguay.
Aunque el año pasado acercaron posiciones después de meses de fricciones, los gobiernos de Lula y Trump mantienen una relación cuanto menos fría.
El asunto sobre la denominación de las organizaciones criminales fue discutido por teléfono por el canciller brasileño, Mauro Vieira, y el secretario de Estado Marco Rubio.
"Le dije (a Rubio) que el gobierno brasileño es contrario a esa clasificación" de terrorismo, dijo el mes pasado el diplomático brasileño al canal Globonews.
Interrogado por la AFP, un portavoz del Departamento de Estado dijo el mes pasado que Washington no "anticipa posibles designaciones como organizaciones terroristas", pero que está "comprometido a tomar las medidas apropiadas contra grupos extranjeros que participen en actividades terroristas".
O.Beyer--BVZ